
Hoy aprendí muchas cosas.
Ultimamente todo en mi vida ha estado dando vueltas como rueda, pero al menos avanza.
Muchas situaciones me hacen pensar mucho en el ego, y por ende se ha estado repitiendo en varias conversaciones con gente que me ayuda a clarificar ideas.
Es cuático darse cuenta de todas las cosas que uno ha estado haciendo y rehaciendo durante tanto rato sólo por ego; por la fuerza.

Es cierto, muy cierto: si quieres llorar, llora, pero no te tires a llorar, sigue caminando y el viento secará tus lágrimas...
no sirve de nada alimentar un sentimiento que te destruye y además te estanca en el camino.
Me hace sentido.
Y la realidad es que vivimos en un mundo que se basa en el bien y el mal, da lo mismo cómo lo concibamos, existen, es tan real como cuando uno cae en cuenta de que para ser feliz hay que sufrir.
Tambien me hace sentido la teoría de que cuando nacemos somos puros "chispa divina", y una vez insertos en el mundo aparece lo maligno, el ego, y van creciendo juntos, pero en la adultez el ego suele enjaular a lo divino de los hombres, y ya sea con inconsciencia, o con mala intención, uno obra de mala manera. Es dificil no caer en eso.
Claramente, ambos son necesarios, cómo la noche que permite el día, pero hay que tomar consciencia, de que ninguno debe primar sobre el otro.
No quiero demostrar estar en un estado en el que no me encuentro, no pretendo mostrar que las lagrimas no caen, me estoy dando cuenta que eso me hace más daño, pero mientras mas avanzo mas siento cómo se van secando (creo).
Bujin: el divino guerrero.
Trato de aplicarlo, a medida que voy aprendiendo, entendiendo granito a granito sobre el budo, un camino que recién estoy empezando, no es fácil, pero tampoco imposible (frase que suelo repetirme mucho este último tiempo), convertir la parte divina dentro de uno, en un guerrero que puede combatir contra sus propios demonios.
